Silvia Federici: Caliban y la bruja

Xenero e poderSilvia Federici: Caliban y la bruja

ISBN: 978-84-96453-51-7
Xénero e Poder

Edición 2004

Descarghar Caliban y la bruja en PDF

Silvia Fedrici argumenta en este texto contra la teoría de la acumulación primitiva de Karl Marx. Para Marx la acumulación primitiva era precursora del capitalismo, para Federici la acumulación primitiva es una característica fundamental y básica del capitalismo ya que el capitalismo, con el fin de perpetuarse, requiere de una infusión constante de capital expropiado.

Federici relaciona esta expropiación con el trabajo reproductivo y no remunerado que realizan las mujeres y con la reproducción, clave para el surgimiento de una economía capitalista basada en el trabajo asalariado. En relación con esto, describe la lucha histórica por los bienes comunes y la lucha por la comunalismo. En lugar de ver al capitalismo como un triunfo liberador del feudalismo, Federici interpreta el ascenso del capitalismo como un movimiento reaccionario para eliminar el comunalismo y mantener el contrato social básico tradicional.

En el capitalismo, existe una organización del trabajo que tiene dos vertientes los hombres y ahora también algunas mujeres desarrollan la producción de mercancías; las mujeres llevan a cabo la producción de la fuerza de trabajo para el mercado. La discriminación viene del hecho de que este trabajo es inapreciable. El trabajador masculino tiene cierto poder social, por muy limitado que sea, debido a que cobra un sueldo y que su trabajo está reconocido.

Pero la realidad es que, si observamos el capitalismo a través del trabajo , que incluye trabajo asalariado y trabajo no asalariado, veremos como la relación salarial es mucho más compleja que si sólo tenemos en cuenta el trabajo asalariado, puesto que el trabajo asalariado incluye también mecanismos de exclusión; incluye, como de hecho dice Marx, mecanismos para la extracción de trabajo no asalariado. Marx habría olvidado el trabajo reproductivo (la reproducción de seres humanos), que es tan importante y necesaria para el capitalismo.

La autora sitúa la institucionalización de la violación y la prostitución, así como los procesos, torturas y quemas de las herejes y la caza de brujas, en el centro de una subyugación metódica de las mujeres y la apropiación de su fuerza de trabajo.

Esto está ligado a la expropiación colonial y proporciona un marco para la comprensión de la labor del Fondo Monetario Internacional el Banco Mundial y otras instituciones que promueven activamente y participación en un nuevo ciclo de acumulación primitiva, por la cual todos los bienes comunes como el agua, las semillas, incluso nuestro código genético están siendo privatizados en lo que equivale a una nueva ronda de apropiación de bienes básicos relacionados con la supervivencia.

Omnia sunt communia! o “Todo es común” fue el grito colectivista de los campesinos anabaptistas, alzados de igual modo contra los príncipes protestantes y el emperador católico. Barridos de la faz de la tierra por sus enemigos, su historia fue la de un posible truncado, la de una alternativa a su tiempo que quedó encallada en la guerra y la derrota, pero que sin embargo en el principio de su exigencias permanece profundamente actual.
En esta colección, que recoge tanto novelas históricas como rigurosos estudios científicos, se pretende reconstruir un mapa mínimo de estas alternativas imposibles: los rastros de viejas batallas que sin llegar a definir completamente nuestro tiempo, nos han dejado la vitalidad de un anhelo tan actual como el del grito anabaptista.
Omnia sunt communia!

Silvia Federici.

Advertisement

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s